Estructuras de comodidad

Estructuras de comodidad

Estructuras de comodidad
Galería Rojo y Negro
Madrid
1992

     [...] Una escultura de mobiliario satisface únicamente la necesidad de desfondar la estabilidad de la razón. El desmontaje de la comodidad que realiza Mateo Maté arruina aquello que “conserva”: las sillas y las mesas ensambladas en cristalinos botes. En definitiva, este artista escucha las sentencias del demonio de la perversidad, que Mallarmé resumía así: “Hacer aquello que no es preciso hacer, recibiendo a cambio la única ventaja de la incomodad que uno siente al enfrentarse con los productos que a uno le son, por naturaleza, extraños, a la par que fingimos formular un juicio –a pesar de que se nos escapa un punto de coincidencia en cuanto a la apreciación del tema, o de que nuestro pudor se opone a la exposición, bajo una falsa perspectiva, de principios supremos e intempestivos”.

     Una silla puede convertirse en un inverosímil comodín en la estructura de un armario, ese artificioso equilibrio es un reflejo de aquello que consideramos naturaleza, hábitos sostenidos durante tiempos prolongados. En este juego, lo informe (el agua) o lo orgánico (un árbol) son obligados a adoptar determinadas formas. Esta estética de la obligación se manifiesta, a la postre, como una insistente reflexión sobre el principio de razón suficiente, esto es, sobre aquello que habitualmente consideramos la razón. [...]


Fernando Castro Flórez